23 marzo, 2006

Historia económica de México desde 1952

Clasif. B

La historia económica puede ayudar a prever las consecuencias de las diferentes opciones de política económica. Espero que sea de utilidad al lector el breve repaso de la historia económica de México de 1952 a la fecha que se presenta enseguida.

El periodo con mejores resultados en términos económicos del sigo XX mexicano es el comprendido entre 1958 y 1970 y es conocido con el nombre de "desarrollo estabilizador". Este periodo incluye las presidencias de Adolfo López Mateos (1658-1964) y Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970).

Durante el desarrollo estabilizador se lograron altas tasas de crecimiento económico y bajas tasas de inflación. De 1958 a 1970 el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) promedió 6.3 por ciento mientras que la inflación promedio fue de sólo 2.6 por ciento.

El sexenio anterior, correspondiente al mandato de Adolfo Ruíz Cortines (1952-1958) también tuvo buenos resultados en términos de crecimiento económico (6.1 por ciento en promedio) pero la inflación (5.4 por ciento) es un poco más del doble a la registrada durante el desarrollo estabilizado, aunque es pequeña comparada con lo que se padecería después.

Los encargados de dirigir la política económica durante el desarrollo estabilizador fueron Antonio Ortiz Mena, secretario de Hacienda, y Rodrigo Gómez, presidente de Banco de México. Durante el desarrollo estabilizador se buscó que el gasto público no creciera si no había una forma sana de finaciarlo, la importancia de esto será evidente más adelante.


Hacia el final del desarrollo estabilizador hubo quien criticó la política económica gubernamental por considerar que los beneficios del crecimiento tardaban en llegar a los pobres y que la desigualdad económica del país iba en ascenso. Estas críticas fueron escuchadas por Luis Echeverría Álvarez quien gobernó al país de 1970 a 1976 e intentó beneficiar a los más necesitados con fuertes incrementos en el gasto público.

Lo primero que se logró con el gasto deficitario fue un incremento en la deuda pública y la aceleración de la inflación que en 1973 cerró en 21.4 por ciento. Además, el tipo de cambio que había permanecido desde 1954 en 12.5 pesos por dólar se devaluó en septiembre de 1976 hasta cotizarse en más de 20 pesos por dólar antes de terminar el año.

El gasto del gobierno mantuvo el elevado crecimiento económico que promedió 6.0 por ciento de 1971 a 1676 pero se perdió la estabilidad de precios, la inflación en el mismo lapso fue de 15.2 por ciento en promedio.

José López Portillo, presidente de 1976 a 1982, continuó con la política de gastar mucho más de lo que el gobierno tenía como ingreso. Al parecer, López Portillo pensaba que algunos nuevos yacimientos petroleros que fueron descubiertos a principios de1978 y los altos precios del crudo le permitían un alto nivel de gasto público y endeudó fuertemente al país.

La gravedad del endeudamiento se aprecia, por ejemplo, en el hecho de que en 1982 el país tuvo que pagar 14,000 millones de dólares por concepto de intereses de la deuda, lo que representaba casi la mitad de las exportaciones de bienes y servicios de esa época.

México se convierte un protagonista importante de la historia económica mundial cuando se ve obligado a interrumpir el pago de su deuda externa en 1982 iniciando con ello la crisis de la deuda. Varios países siguieron el ejemplo mexicano.

Como consecuencia de lo anterior el PIB decreció 0.5 por ciento en 1982 y 3.5 por ciento en 1983. La inflación promedio que se registro de 1977 a 1982 fue de 35.7 por ciento. Para rematar su sexenio López Portillo nacionaliza la banca.

Durante todo el periodo referido hasta ahora, México y algunos otros países latinoamericanos siguieron una política de industrialización basada en la sustitución de importaciones. Esta política consistía en proteger a los productores locales por medio de aranceles y cuotas de importación o, en algunos casos, por medio de la prohibición de importar productos extranjeros. A partir del sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988) se empezaría a cambiar el modelo económico de México.

El gobierno de Miguel de la Madrid empezó en muy malas circunstancias debido a los errores de los dos sexenios anteriores. La inflación en 1982 era de 98.9 por ciento el crecimiento económico era negativo, la deuda pública era muy elevada y no se tenía acceso al crédito externo porque se dejó de pagar la deuda externa.

El gobierno intentó arreglar la situación disminuyento el déficit fiscal y renegociando la deuda externa tanto pública como privada, para ayudar a las empresas y que no cayera demasiado el empleo. El déficit público fue menor de 1983 a 1985 pero repuntó en 1986. El problema fue que los precios del petróleo se desplomaron, la mezcla mexicana de exportación pasó de 24.6 dólares por barril en noviembre de 1985 a 8.6 en julio de 1986. Las exportaciones petroleras cayeron de 14,767 millones de dólares en 1985 a 6,307 en 1986.

El país no pudo recuperarse en ese sexenio de la herencia de Echeverría y López Portillo. El PIB creció únicamente 0.3 por ciento en promedio de 1983 a 1988. La inflación tampoco pudo ser controlada y promedió 86.7 por ciento.

Como se mencionó con anterioridad, Miguel de la Madrid inició el cambio de modelo económico. Durante su gobierno se privatizaron muchas empresas públicas, México se unió en 1985 al GATT que después se convertiría en la Organización Mundial de Comercio (OMC) y redujo sus barreras al comercio exterior. Además, se empezó un proceso de desregulación de la economía.

El gobierno tenía participación en 1,155 empresas en 1982, cinco años después la cifra se redujo a 617. En 1993, el sector público conservaba sólo 258 empresas. En 1982 el 100 por ciento de las importaciones requerían un permiso previo, en 1993 sólo el 5 por ciento lo requería.

Hacia el final del sexenio, en 1987, el crecimiento económico volvió a ser negativo y la inflación repuntó de 63.7 por ciento en 1985 a 105.8 por ciento en 1986. Esta sería la segunda crisis de fin de sexenio.

Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) continuó con el proceso de cambio económico. Continuó con la privatización de empresas públicas, la apertura al comercio exterior y la destregulación. En 1994 entró en vigor el tratado de libre comercio de América del Norte (TLCAN). Durante el gobierno de Salinas se abrieron varios de los sectores que hasta entonces estaban restringidos a mexicanos o al Estado y se aumentó el porcentaje permitido de propiedad extranjera en otros sectores y los bancos fueron vendidos de regreso al sector privado.

El gobierno logró bajar al inflación de 159.2 por ciento en 1987 a 51.7 por ciento en 1988 por medio de una política heterodoxa conocida como "Pacto". Por medio del Pacto los empresarios, los sindicatos y el gobierno negociaron menores aumentos en precios, salarios y tarifas públicas para combatir la inflación.

Los resultados económicos mejoraron durante el sexenio. En 1994 la inflación se había llevado a 7.1 por ciento y el promedio de 1989 a 1994 fue de 15.9 por ciento. El promedio de crecimiento en el mismo periodo fue de 3.9 por ciento.

Al inicio de la presidencia de Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000) se presenta la tercera crisis de fin de sexenio. El PIB disminuyó 6.2 por ciento en 1995 y la inflación llegó a 52 por ciento al final del mismo año. El gobierno de Salinas había mantenido el tipo de cambio fijo a pesar de que las reservas internacionales se agotaban con rapidez ( en ese tiempo el monto de reservas no era dado a conocer públicamente). En diciembre de 1994 se inició la crisis cuando el gobierno de Zedillo se vio obligado a devaluar el peso. La crisis de 1995 representó la quiebra de los bancos y de muchas empresas.

La crisis fue muy profunda pero corta, en 1996 se alcanzó un crecimiento económico de 5.1 por ciento. Después de que la situación económica mejoró, Zedillo se planteó como meta que no hubiera otra crisis de fin de sexenio. El crecimiento de la economía de 1995 a 2000 fue, en promedio, 3.5 por ciento y la inflación fe 22.5 por ciento en el mismo lapso.

En el 2000 ya se había logrado volver a tener tasas de inflación de un sólo dígito, en diciembre de ese año la variación de los precios fue de 9 por ciento. Durante este sexenio la deuda pública externa se redujo casi a la mitad como proporción del PIB: em 1994 representaba el 21.1 por ciento y en 2000 se redujo al 10.4 por ciento.

Vicente Fox Quesada (2000-2006) ha mantenido el modelo económico heredado de sus antecesores. Aunque en 2001 el PIB presentó una caída de 0.1 por ciento no se puede hablar de una nueva crisis sexenal porque se mantuvo la estabilidad en los demás indicadores económicos como, por ejemplo, la inflación y el tipo de cambio.

El crecimiento de 2001 a 2005 promedió 1.9 por ciento y la inflación se encuentra bajo control y ha promediado, en el mismo lapso, 4.5 por ciento.

En este sexenio se ha logrado restablecer la estabilidad económica. Aunque el crecimiento del PIB no ha sido muy bueno, el país parece estar lejos de las devaluaciones, las altas tasas de inflación, los elevados déficit fiscales y la enorme deuda que tanto daño le hicieron en el pasado.

El reto ahora es acelerar el crecimiento sin descuidar la estabilidad que tanto trabajo ha costado conseguir.

18 marzo, 2006

Planisferio para el lunes.

Este lunes 20 de marzo se empezará a publicar Planisferio.
Se busca que este blog permita al lector de habla hispana estar informado de lo que sucede en el mundo. Cada autor se encargará de escribir acerca de su país natal o donde reside con la intención de que cualquier lector entienda la noticia aunque no tenga un conocimiento previo del país o del acontecimiento referido.

15 marzo, 2006

Planisferio

Estar enterado del acontecer mundial nunca había sido tan fácil. Muy pronto llegará hasta la comodidad de su casa u oficina: Planisferio.

24 febrero, 2006

Productividad en México

Clasif. B

Si se busca "productividad en México" en Google aparece, en la primera página de resultados, un vínculo a este blog. Lo que Google encuentra es una entrada que escribí acerca de tipo de cambio y productividad. Sin embargo, no creo que sea eso lo que quieran ver quienes hacen la búsqueda y llegan a este sitio. Por eso he decidido escribir acerca de la productividad en México.

Creo que se debe empezar por definir qué se puede entender por productividad. Básicamente, la productividad se refiere a cuánto se puede producir con una cierta cantidad de factores de producción (principalmente, trabajo y capital) .

Lo que se mide normalmente es la productividad del trabajo, es decir, cuánto se produce por persona ocupada o por horas hombre trabajadas. Aunque se mida la productividad del trabajo, también es importante el capital porque una persona logrará producir más si cuenta con las máquinas, herramientas y lugar de trabajo adecuados.

De esta forma, un aumento de la productividad se refiere a producir más con la misma cantidad de trabajo, producir lo mismo con menos trabajo o producir más con menos trabajo.

La gráfica que se muestra a continuación contiene una comparación de la evolución de la productividad en varios países. Lo que se grafica son índices por lo que no importa su nivel, sólo su variación. De los países que se comparan, el que más ha aumentado su productividad es Corea, seguido de lejos por Estados Unidos.

México ocupa el tercer lugar y se encuentra por encima de varios países desarrollados. Esto quiere decir que México ha aumentado su productividad más que esos países de 1993 a 2004 pero no que sea más productivo (recuérdese que no podemos comparar el nivel de los índices, sólo sus variaciones).



Las medidas no son iguales para todos los países porque algunos miden la productividad con respecto a las personas ocupadas y otros con respecto a las horas hombre trabajadas. En México, se refiere a las horas hombre trabajadas en el sector manufacturero. Los datos de todos los países se pueden encontrar en el INEGI
.

Creo que el lector estará interesado en conocer algunas cifras. Las tasas de crecimiento porcentual promedio de 1994 a 2004 son 9.4 para Corea, 5.4 para Estados Unidos, 4.9 para México, 3.8 para Alemania, 2.9 para Japón, 2.8 para el Reino Unido y 2.6 para Canadá.

Por otro lado, las tasas de crecimento porcentual para México en los distintos años son: 9.9 en 1994, 4.9 en 1995, 9.0 en 1996, 4.1 en1997, 4.2 en1998, 1.9 en1999, 4.8 en 2000, 0.8 en 2001, 4.9 en 2002, 3.4 en 2003 y 5.7 en 2004.

Los países desarrollados tienen un mayor nivel de productividad que los del tercer mundo y dependen de la innovación para seguir aumentando su productividad mientras que los del tercer mundo pueden aumentarla adoptando tecnología usada en el primer mundo e invirtiendo en capital, por ejemplo.

Espero que haya sido de utilidad lo que escribí, de ser así agradecería que se dejara un comentario.

16 febrero, 2006

Probabilidad de recesión. Cuarto trimestre de 2005.

Ayer, 15 de febrero de 2006, se dio a conocer el Producto Interno Bruto mexicano del cuarto trimestre de 2005. El PIB creció 2.7 por ciento anual, esto implica un crecimiento de 3.0 por ciento para todo el año.
Calculé la probabilidad de que la economía mexicana se encuentre en recesión con base en las cifras del PIB ajustado por estacionalidad. Los últimos datos no son muy interesantes porque la probabilidad es muy cercana a cero (afortunadamente).
Los calculos para todos los trimestres a partir del tercero de 1980 se encuentran en mi página personal para quien pueda estar interesado. Ahí mismo se encuentra una caracterización de los ciclos económicos en México con base en los mismos cálculos.

09 febrero, 2006

Apreciación del tipo de cambio.

Clasif. B

El peso mexicano se ha apreciado casi 10 por ciento de mayo de 2004 a la fecha. El mismo fenómeno se ha presentado en otros países latinoaméricanos como, por ejemplo, Brasil y Chile. El tipo de cambio alcanzó niveles superiores a los 11.5 pesos por dólar en 2004 y en este mes ha llegado a cotizarse en menos de 10.5 pesos por dólar, ¿a qué se debe este proceso de apreciación del peso?

La entrada de dólares al país por el crecimiento de las remesas enviadas desde Estados Unidos y por las exportaciones petroleras que se han incrementado al aumentar el precio del petróleo ha contribuido a fortalecer al peso, pero no es éste el único factor que explica la apreciación de la moneda mexicana.

Otro factor que ha propiciado la entrada de dólares al país ha sido la creciente participación de los extranjeros en el mercado de bonos mexicano. La participación de los extranjeros en la tenencia de bonos a largo plazo a tasa fija del gobierno mexicano ha pasado del 4 por ciento en enero de 2004 al 18 por ciento en enero del 2006.

Varias personas (incluyéndome) llegaron a pensar que los inversionistas extranjeros buscaban explotar el alto diferencial de tasas de interés que llegó a existir entre México y los Estados Unidos; sin embargo, el diferencial de tasas se ha reducido mucho después de que la política monetaria en Estados Unidos se endureció mientras que la de México tomó el camino opuesto y, a pesar del menor diferencial, el peso siguió apreciandose.

Al parecer algunos inversionistas extranjeros están buscando posiciones de largo plazo en México, ¿porqué están llegando esta clase de inversiones al país? Creo que el hecho de que el déficit en cuenta corriente norteamericano se encuentre en un máximo histórico puede ser parte de la explicación.
Es posible que algunos inversionistas estén preocupados de que el déficit externo en Estados Unidos provoque una devaluación del dólar fuerte y repentina lo que les generaría grandes pérdidas de capital. Estos inversionistas pueden estar buscando tener una menor proporción de su portafolio en activos norteamericanos por lo que estarían demandando activos de otras partes del mundo como México. El lugar de estos inversionistas en el mercado de bonos de Estados Unidos ha sido ocupado por algunos bancos centrales asiáticos que están más preocupados por el crecimiento económico basado en exportaciones que por el rendimiento de sus inversiones.
El precio del petróleo no da señales de querer bajar, las remesas no tienen porque disminuir y no parece que los inversionistas extranjeros deseen salir pronto del mercado de bonos mexicano, po lo que no parece haber razones para que el peso se devalúe pronto.

26 enero, 2006

¿Cuál es el tipo de cambio "correcto"?

Clasif. A

Actualmente se escuchan quejas acerca del "superpeso" porque hay quien piensa que el dólar es demasiado barato, pero si el peso se devalúa no falta quien se queje de la debilidad del peso ¿Quién tiene la razón? ¿Cuál es el nivel "correcto" del tipo de cambio?

Mientras más apreciado se encuentre el peso (más barato sea el dólar), más difícil será para los productores nacionales competir internacionalmente porque los bienes producidos en el país se vuelven más caros. Una pluma mexicana que cueste 10 pesos se venderá a un dólar en Estados Unidos si el tipo de cambio es 10, pero costará 2 dólares si el tipo de cambio es igual a 5 pesos por dólar. Un dólar barato encarece las exportaciones y abarata las importaciones.

Entonces, ¿porqué no devaluar la moneda? Una moneda subvaluada (dólar caro) también tiene sus inconvenientes. Si el dólar se encarece las importaciones aumentan de precio. También pueden subir los precios de los bienes nacionales porque al encarecerse las importaciones es posible que los productores aumenten sus precios y sus ganancias o que se vean obligados a vender más caro porque se encarezcan sus insumos importados.

La devaluación genera aumentos de precios (inflación) y reduce la cantidad de bienes que los consumidores pueden comprar porque ahora los productos son más caros (disminución del salario real). Además, si las empresas o el gobierno tienen deuda en dólares, al presentarse una devaluación tendrán que pagar más intereses porque necesitarán más pesos para pagar los dólares que deben.

Entonces, ¿cuál debe ser el tipo de cambio? Sabemos por entradas anteriores (
El tipo de cambio real y Tipo de cambio y productividad) que si la inflación en México es mayor que en Estados Unidos el tipo de cambio tenderá a devaluarse y que lo mismo sucederá si la productividad en Estados Unidos crece más que la productividad en México. Sin embargo, nadie sabe con precisión cuál es el nivel más adecuado para el tipo de cambio.

Se puede buscar deliberadamente devaluar al tipo de cambio para promover las exportaciones (como se hace en Asia Oriental) a cambio de un bajo poder adquisitivo de los consumidores nacionales o se puede buscar la apreciación del tipo de cambio para contener la inflación o beneficiar a los consumidores a costa de los exportadores.

Para beneficiar tanto a exportadores como a consumidores se puede buscar un tipo de cambio equilibrado, es decir, que el dólar no sea ni muy barato ni muy caro, pero ¿Cómo determinar esto? La mejor forma de hacerlo, en mi opinión, es dejar flotar libremente al tipo de cambio.

¿Cómo funciona el tipo de cambio libre? Si, por ejemplo, el tipo de cambio está subvaluado (dólar muy caro) aumentarán las exportaciones y, como los exportadores desearán cambiar los dólares recibidos en el exterior por pesos, se incrementará la oferta de dólares. La abundancia de dólares provoca que bajen de precio o, lo que es lo mismo, que se aprecie el tipo de cambio. Con un tipo de cambio libre, los desequilibrios tienden a ajustarse solos.

Nadie sabe cuál es el tipo de cambio "correcto". El tipo de cambio puede manipularse para lograr ciertos objetivos como promoción de las exportaciones o el control de la inflación, pero es peligroso porque se generan desequilibrios que pueden causar mucho daño cuando se vuelven insostenibles (un ejemplo claro puede encontrarse en la crisis mexicana de 1995). Una forma de aproximarse al tipo de cambio "correcto" es dejarlo flotar libremente. La libre flotación del peso no asegura que siempre se encuentre en su nivel más adecuado pero no parece haber una mejor forma de aproximarse.