26 enero, 2006

¿Cuál es el tipo de cambio "correcto"?

Clasif. A

Actualmente se escuchan quejas acerca del "superpeso" porque hay quien piensa que el dólar es demasiado barato, pero si el peso se devalúa no falta quien se queje de la debilidad del peso ¿Quién tiene la razón? ¿Cuál es el nivel "correcto" del tipo de cambio?

Mientras más apreciado se encuentre el peso (más barato sea el dólar), más difícil será para los productores nacionales competir internacionalmente porque los bienes producidos en el país se vuelven más caros. Una pluma mexicana que cueste 10 pesos se venderá a un dólar en Estados Unidos si el tipo de cambio es 10, pero costará 2 dólares si el tipo de cambio es igual a 5 pesos por dólar. Un dólar barato encarece las exportaciones y abarata las importaciones.

Entonces, ¿porqué no devaluar la moneda? Una moneda subvaluada (dólar caro) también tiene sus inconvenientes. Si el dólar se encarece las importaciones aumentan de precio. También pueden subir los precios de los bienes nacionales porque al encarecerse las importaciones es posible que los productores aumenten sus precios y sus ganancias o que se vean obligados a vender más caro porque se encarezcan sus insumos importados.

La devaluación genera aumentos de precios (inflación) y reduce la cantidad de bienes que los consumidores pueden comprar porque ahora los productos son más caros (disminución del salario real). Además, si las empresas o el gobierno tienen deuda en dólares, al presentarse una devaluación tendrán que pagar más intereses porque necesitarán más pesos para pagar los dólares que deben.

Entonces, ¿cuál debe ser el tipo de cambio? Sabemos por entradas anteriores (
El tipo de cambio real y Tipo de cambio y productividad) que si la inflación en México es mayor que en Estados Unidos el tipo de cambio tenderá a devaluarse y que lo mismo sucederá si la productividad en Estados Unidos crece más que la productividad en México. Sin embargo, nadie sabe con precisión cuál es el nivel más adecuado para el tipo de cambio.

Se puede buscar deliberadamente devaluar al tipo de cambio para promover las exportaciones (como se hace en Asia Oriental) a cambio de un bajo poder adquisitivo de los consumidores nacionales o se puede buscar la apreciación del tipo de cambio para contener la inflación o beneficiar a los consumidores a costa de los exportadores.

Para beneficiar tanto a exportadores como a consumidores se puede buscar un tipo de cambio equilibrado, es decir, que el dólar no sea ni muy barato ni muy caro, pero ¿Cómo determinar esto? La mejor forma de hacerlo, en mi opinión, es dejar flotar libremente al tipo de cambio.

¿Cómo funciona el tipo de cambio libre? Si, por ejemplo, el tipo de cambio está subvaluado (dólar muy caro) aumentarán las exportaciones y, como los exportadores desearán cambiar los dólares recibidos en el exterior por pesos, se incrementará la oferta de dólares. La abundancia de dólares provoca que bajen de precio o, lo que es lo mismo, que se aprecie el tipo de cambio. Con un tipo de cambio libre, los desequilibrios tienden a ajustarse solos.

Nadie sabe cuál es el tipo de cambio "correcto". El tipo de cambio puede manipularse para lograr ciertos objetivos como promoción de las exportaciones o el control de la inflación, pero es peligroso porque se generan desequilibrios que pueden causar mucho daño cuando se vuelven insostenibles (un ejemplo claro puede encontrarse en la crisis mexicana de 1995). Una forma de aproximarse al tipo de cambio "correcto" es dejarlo flotar libremente. La libre flotación del peso no asegura que siempre se encuentre en su nivel más adecuado pero no parece haber una mejor forma de aproximarse.

20 enero, 2006

Tipo de cambio y productividad.

Clasif. A

En una
entrada anterior se comentó la relación entre la inflación y el tipo de cambio, en esta ocasión se hablará de otro de los determinantes del tipo de cambio: la productividad. El objetivo es estar en condiciones para discutir en una entrada posterior cuál es el nivel correcto del tipo de cambio.

Las naciones más productivas tienen una ventaja al enfrentarse al comercio internacional y las menos productivas se ven obligadas a devaluar su tipo de cambio para no enfrentar un deterioro constante en sus cuentas con el exterior. Espero que un ejemplo sirva para que el lector comprenda la relación entre tipo de cambio y productividad.

Supóngase que en Estados Unidos cuesta 10 dólares hacer una silla y que en México cuesta 100 pesos; además, el tipo de cambio es de 10 pesos por dólar. También se supone que los productores norteamericanos venden sus lillas a 11 dólares para ganar uno y los mexicanos las venden a 110 pesos para ganar diez pesos.

¿Qué sucede si la productividad en México no cambia pero en Estados Unidos mejora y ahora los norteamericanos pueden producir las sillas a un costo de 9 dólares? El resultado sería que los productores de Estados Unidos pueden bajar el precio de sus sillas a 10 dólares y seguir ganando un dólar por cada silla.

Si los estadounidenses exportan las sillas a México pueden venderlas a 100 pesos (10 dólares de cada silla por el tipo de cambio de 10). El incremento en la productividad de Estados Unidos le da a sus productores una ventaja con respecto a los mexicanos que tienen que vender sus sillas 10 pesos más caras o sacrificar sus 10 pesos de ganancia.

Una devaluación del peso que lleve al tipo de cambio a 11 pesos por dólar permitiría a los productores mexicanos competir con las sillas norteamericanas que ahora costarían 110 pesos (10 dólares que cuestan las sillas en EU por 11 que es el valor del tipo de cambio).

Podría parecer que es lo mismo ser más productivo que devaluar el tipo de cambio y por eso se escuchan en los medios de comunicación frases como "devaluación competitiva" o propuestas de devaluación por parte de asociaciones empresariales e industriales argumentando que mejoraría la competitividad de los productores nacionales. Este es un error, la devaluación tiene algunas consecuencias negativas que es necesario mencionar.

Cuando la moneda de un país se devalúa sus habitantes pueden comprar menos bienes y servicios, es como si les redujeran su salario. Siguiendo el ejemplo anterior, una persona que ganara 200 pesos podía comprar dos sillas importadas antes de la devaluación pero sólo una después.

Una mayor productividad no solo se refleja en costos menores, también puede ser que los costos crezcan a un ritmo menor que el de los demás países o que se produzcan bienes de mayor calidad al mismo costo. El resultado final será el mismo sin importar cómo se manifiesten los incrementos en productividad.

Un país poco competitivo deberá devaluar su moneda para que sus exportaciones no desaparezcan y para que sus importaciones no aumenten demasiado pero esto deja a sus habitantes en una situación desfavorable.

19 enero, 2006

Pobreza vs. Desigualdad

Clasif. B
Sergio Sarmiento publicó el martes 17 de enero un artículo en Reforma titulado "Pobreza en Chile" en el que destaca la diferencia entre la pobreza y la desigualdad por medio de una comparación entre Chile y México.

Sarmiento menciona que mientras en Chile disminuyó la pobreza de 45.1 por ciento en 1987 a 18.8 por ciento en 2003, en México la reducción fue mucho menor en un periodo similar al pasar del 42.5 por ciento en 1984 al 39.4 por ciento en 2002.

El éxito de Chile en reducción de la pobreza es contrastado por Sarmiento con la situación de desigualdad en ese país. En el 2003, el 10 por ciento más rico del país sudamericano concentraba el 39.1 por ciento del ingreso urbano y el 10 por ciento más pobre tenía tan solo el 1.8 por ciento del ingreso.

México tiene una mejor distribución del ingreso (no mucho) que Chile. En México el 10 por ciento más rico contaba con el 31.2 por ciento del ingreso en 2002 mientras que el 10 por ciento más pobre recibía el 3.1 por ciento.

Sarmiento sugiere que es preferible dar prioridad a la lucha contra la pobreza sobre la reducción de la desigaldad. En su artículo se pregunta: "¿Queremos un sistema que genere mayor riqueza y dé un mejor nivel de vida a los más pobres, como ha ocurrido en Chile, o queremos distribuir la riqueza aunque destruyamos una parte?" Y concluye afirmando: "Los chilenos, incluso los socialistas, han entendido que es mejor rescatar a los pobres de la pobreza que insistir en una mayor igualdad. ¿Lo entenderán también nuestros políticos?"

La elección entre combatir con mayor énfasis la pobreza o la desigualdad ya fue tomada en México durante el sexenio de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976). Se optó por buscar reducir las disparidades en el ingreso y las consecuencias fueron desastrozas.

Los mejores resultados económicos que obtuvo México en el siglo veinte corresponden a los sexenios de Adolfo López Mateos (1958-1964) y Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970). El crecimiento del PIB promedió en esos 12 años 6.3 por ciento anual y el promedio de la inflación fue de 2.2 por ciento. A este periodo se le conoce con el nombre de "desarrollo estabilizador".

El alto crecimiento combinado con la baja inflación representaban condiciones muy propicias para combatir la pobreza, pero las políticas económicas seguidas durante el desarrollo estabilizador fueron interrumpidas al iniciar el sexenio de Echeverría.

En esa época había muchas críticas respecto a que había aumentado la desigualdad durante el desarrollo estabilizador. Un libro que menciona esto es: "La política económica en México: 1970-1976" escrito por Carlos Tello.

El cambio de política económica se debe, al menos en parte, a la búsqueda de reducción de la desigualdad del ingreso en México. Entre las políticas más nocivas que se iniciaron en el gobierno de Echeverría y se continuaron durante el de José López Portillo (1976-1982) está el enorme incremento en el gasto público deficitario que tuvo como consecuencias, entre otras, el aumento en la inflación y la devaluación de la moneda. Además de que se generaron las condiciones que llevaron al país a las crisis recurrentes y a los pésimos resultados económicos que se presentaron en el sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988).

Así que no sólo se tiene en Chile un ejemplo exitoso de reducción de la pobreza, a pesar de un aumento en la desigualdad, sino que la historia económica mexicana ofrece un ejemplo de abandono de las políticas económicas propicias para la reducción de la pobreza por un deseo de lograr una mejor distribución de la riqueza.

10 enero, 2006

Josefina Vázquez Mota

Josefina Vázquez Mota acaba de renunciar a la Secretaría de Desarrollo Social para integrarse en la campaña del candidato presidencial Felipe Calderón. La designación de Ana Teresa Aranda como nueva titular de la Sedesol ha sido objeto de muchas críticas contrastando con las opiniones favorables que se leen casi de forma unánime en los periódicos acerca del trabajo de Vázquez Mota en Sedesol.

Yo no estoy tan convencido de que Vázquez Mota haya tenido un desempeño tan sobresaliente en su cargo. Existen cuando menos dos aspectos negativos en su administración que me parece oportuno destacar.

El primero de estos aspectos negativos se refiere a la reglamentación de la Ley de Desarrollo Social. La ley referida establece la creación de un consejo formado por seis académicos que cuente con autonomía para medir la pobreza en el país y evaluar el combate a la misma. La Sedesol buscó, al reglamentar la ley, poder influir en la designación de los miembros del consejo para evitar una evaluación objetiva de su trabajo.

Si el desempeño de Vázquez Mota fuera tan destacado no necesitaría evitar una evaluación objetiva del mismo. Para leer más acerca del tema se pueden leer las columnas de Julio Boltvinik en La Jornada del
26 de agosto, del 2 de septiembre y del 23 de septiembre de 2005.

El segundo hecho que me hace dudar de Vázquez Mota está relacionado con las remesas recibidas por las familias mexicanas de sus parientes que trabajan en Estados Unidos. Después de que se festejara en el gobierno federal que la pobreza había disminuido en el país durante el sexenio de Vicente Fox, se puso en tela de juicio que la mejoría se debiera, principalmente, al trabajo de la Sedesol porque una parte importante de la reducción en la pobreza podría deberse al gran crecimiento en las remesas recibidas por las familias más pobres del país.

La Sedesol intentó defenderse argumentando que la medición de las remesas de Banco de México estaba mal hecha y que las remesas eran mucho menores como lo sugería la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares publicada por Inegi. Hay varias razones para pensar que la medición de Banco de México es la más cercana a la realidad como lo argumenta
Jonathan Heath. En este caso también me parece que si los resultados de la Sedesol fueran tan buenos no se necesitaría defender su trabajo de esta forma.

No estoy descalificando por completo el trabajo de Josefina Vázquez Mota pero me parece importante que mis pocos lectores estén informados también de los aspectos negativos de su trabajo en Sedesol.

06 enero, 2006

El blog de la semana: "Econbrowser"

En esta ocasión la recomendación se refiere a un blog en inglés. El blog lleva por nombre Econbrowser y fue creado por James D. Hamilton.

Hamilton es profesor de economía en la Universidad de California en San Diego. Es autor del libro de texto más usado en cursos de posgrado en Estados Unidos acerca de series de tiempo. Los cálculos de la probabilidad de recesión en México que se han publicado en este blog se basan en su trabajo y en la programación en GAUSS que él realizó.

Su blog contiene análisis de la economía norteamericana actual y está muy bien escrito. Gracias a Econbrowser entendí porqué el precio del petróleo está tan alto y porqué tarda tanto en bajar.

Hace un par de meses se incorporó
Menzie Chinn a Econbrowser y sus entradas en el blog son muy buenas también.

Econbrowser es una de las lecturas que nunca me pierdo.

Bretton Woods 2

Clasif. B

Estados Unidos presenta en la actualidad el déficit de cuenta corriente más elevado de su historia según los datos existentes y se ha vuelto un motivo de preocupación mundial. El déficit externo representó el 5.8 por ciento del PIB norteamericano en 2004 y en 2005 se ha deteriorado aún más.

En los últimos años se han publicado muchos trabajos de investigación y artículos en revistas, periódicos y blogs que intentan explicar tanto las causas del déficit como sus posibles consecuencias para la economía norteaméricana y el resto del mundo.

Una explicación muy atractiva del déficit en Estados Unidos es la hipótesis de
Bretton Woods 2 cuyos autores son Michael Dooley, David Folkerts-Landau y Peter Garber quienes trabajan o trabajaron en el Deutsche Bank.

Quienes no sepan que es la cuenta corriente o el sistema de Bretton Woods pueden revisar una
entrada anterior de este blog.

De acuerdo con la hipótesis de Bretton Woods 2 actualmente existe una continuación del sistema de tipos de cambio fijos de Bretton Woods pero ahora los países de Asia Oriental han tomado el lugar que ocupaba Europa dentro del sistema.

Los países de Asia del Este siguen una estrategia de desarrollo basada en las exportaciones que son promovidas manteniendo sus tipos de cambio subvaluados. Estos países han acumulado una gran cantidad de reservas internacionales para evitar que sus monedas se aprecien y las han invertido principalmente en bonos gubernamentales de Estados Unidos lo que ayuda a mantener bajas las tasas de interés en este país favoreciendo el consumo de productos asiáticos.

Este sistema le permite a los países del este asiático (principalmente China) ir integrando al sector manufacturero exportador a sus desempleados y a quienes trabajan en el poco productivo sector agrícola con lo que sostienen elevadas tasas de crecimiento económico. Es por esto que están dispuestos a cargar con los costos de tener unos términos de intercambio (precios de exportaciones vs. precios de importaciones) desfavorables y de acumular grandes cantidades de bonos norteamericanos que les ofrecen un rendimiento muy bajo.

Estados Unidos también está dispuesto a mantener el sistema porque Asia Oriental le permite financiar a bajo costo elevadas tasas de consumo a pesar de que está acumulando una deuda muy alta a través de su déficit de cuenta corriente.

Según Dooley, Folkerts-Landau y Garber, el sistema puede seguir funcionando por mucho tiempo, a pesar del elevado déficit norteamericano, porque falta que se integren al sector exportador una gran cantidad de campesinos y desempleados lo que incentiva a los gobiernos de Asia Oriental a continuar con la misma estrategia de desarrollo.

La hipótesis de Bretton Woods tiene varios críticos entre los que se encuentran Roubini y Chinn (ambos en inglés). Sin embargo, es una explicación muy atractiva y, aunque es probable que llegue el momento en el que los bancos centrales asiáticos no puedan seguir comprando una cantidad creciente de deuda norteamericana, resulta tranquilizadora la creciente importancia de los bancos centrales en el mercado financiero de Estados Unidos porque es menos probable que salgan repentinamente, como lo pueden hacer los inversionistas privados, porque si lo hicieran afectarían muy gravemente el crecimiento de sus economías.

04 enero, 2006

¿Recuperación de la producción industrial en México en noviembre?

Clasif. B

El crecimiento del PIB mexicano en la primera mitad de 2005 fue bajo pero se ha recuperado en la segunda mitad y es posible que cierre el año con una tasa de crecimiento cercana al 3 por ciento.

El problema es que el PIB ha crecido de forma desequilibrada. La mayor parte del crecimiento proviene del sector servicios mientras que la producción industrial ha tenido un año muy malo.

La única vez que la producción industrial ha crecido más de 3 por ciento en el año fue en marzo con la ayuda de la semana santa. El promedio de las tasas de crecimiento anuales de enero a octubre es de tan solo 1.3 por ciento.

No obstante lo anterior es posible que noviembre haya sido un buen mes para la producción industrial. Las exportaciones de manufacturas, excluyendo a la maquila, crecieron 23.8 por ciento en noviembre mientras que la producción lo hizo a una tasa de 53.4 por ciento anual. De acuerdo con esto, la producción industrial podría crecer más de 6.5 por ciento en el noveno mes del año.

En caso de que la cifra de crecimiento de la producción industrial que se publicarán el 11 de enero llegara a ser tan elevada como anticipamos faltaría por ver si es sólo un buen mes o si es el inicio de la recuperación de ese sector en México. Yo creo que es posible que la industria se recupere un poco pero no soy muy optimista con respecto a la posibilidad de una recuperación muy vigorosa.

03 enero, 2006

Corrupción

Clasif. B
He encontrado en uno de los blogs que leo con frecuencia (Alemania, Economía, Sociedad y Derecho) un artículo llamado "Índice mundial de corrupción 2005 - Transparencia internacional". Creo que el tema es importante.

El índice de corrupción se construye con base en la opinión de expertos en cada país y líderes empresariales. La escala del índice se encuentra entre cero y diez, donde cero es el mayor grado de corrupción y diez el menor.

Toda latinoamérica, exceptuando Chile y tal vez Uruguay, presenta calificaciones muy bajas en el índice. Lo mismo sucede con Europa Oriental, Asia y África. Como se menciona en esta otra entrada del blog citado anteriormente, la relación no puede ser casual: los países con mayor corrupción son los más pobres. No se puede pretender salir de la pobreza sin arreglar primero los asuntos de corrupción, procuración de justicia, seguridad pública, entre otros.
México tenía un índice de 3.7 en 2001 y ha empeorado ligeramente registrando un valor de 3.5 en 2005; sin embargo, México ocupaba en 2001 el lugar 51 en el escalafón mundial y en 2005 se encuentra en el 65 lo que indica que muchos otros países han logrado mejoras mayores que México en el combate a la corrupción.
Hay que tener cuidado con la forma en la que se ataca la corrupción. No se debe sancionar al ciudadano que no cumple con alguna obligación si no existen las condiciones propicias para que se cumpla con esta. Por ejemplo, no se puede exigir a un empresario que cumpla con todos los permisos que requiere para iniciar un negocio sin sobornar a las autoridades cuando puede llevarle varios años cumplir con los trámites necesarios.
La disminución de la corrupción es un tema al que debería darse más importancia en los países en vías de desarrollo si es que se quiere que mejoren su calidad de vida.

02 enero, 2006

El régimen de Bretton Woods

Clasif. A
Una explicación muy atractiva acerca del enorme déficit en cuenta corriente de Estados Unidos y de su sostenibilidad es lo que se ha conocido como la hipótesis de Bretton Woods 2. Más adelante hablaremos de esta teoría, en esta entrada se encuentra, como preparación, una descripción breve del sistema de Bretton Woods.
Para quienes no lo sepan la cuenta corriente es igual a las exportaciones menos las importaciones más el pago neto (lo recibido menos lo pagado) de factores (intereses de deuda y remesas principalmente) y transferencias unilaterales (donaciones).
El régimen de Bretton Woods.
A partir del fin de la segunda guerra mundial, el mundo vivió el periodo de más alto crecimiento económico en la historia. A este lapso, que concluye al inicio de la década de los setenta se le conoce como el régimen de Bretton Woods.

El nombre de Bretton Woods, con el que comúnmente se conoce al periodo 1948-1973, se debe a que el sistema económico y monetario predominante fue resultado de un acuerdo, negociado en la ciudad norteamericana de Bretton Woods, entre varios países entre los que destacan Estados Unidos e Inglaterra que eran las dos economías más poderosas del mundo en ese momento.

El principal acuerdo firmado en Bretton Woods fue el de mantener todos los tipos de cambio fijos con respecto al oro. En la práctica, los tipos de cambio permanecían fijos con respecto al dólar y este era convertible en oro a una tasa fija de 35 dólares por onza. Lo que pretendía el acuerdo era evitar que las naciones iniciaran “guerras” devaluatorias para promover sus exportaciones que propician inflación e inestabilidad además de obstaculizar el comercio internacional.

Esta situación le dio a Estados Unidos dos grandes ventajas. Por un lado, obtuvo grandes ganancias derivadas de producir los dólares que se usaban en todo el mundo (es muy bajo el costo de producir billetes comparado con el valor que tienen, a esta ganancia se le conoce como señoreaje). Por el otro lado, Estados Unidos se pudo permitir mantener un déficit en balanza de pagos por un largo periodo.

Para ayudar a administrar el nuevo sistema, se crearon dos importantes instituciones financieras internacionales: el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (más tarde se convertiría en el Banco Mundial) y el Fondo Monetario Internacional. Para que un país pudiera devaluar o revaluar su moneda bajo el sistema de Bretton Woods debía pedir permiso al Fondo Monetario Internacional que lo otorgaría sólo en caso de que considerara que la balanza de pagos del país en cuestión tuviera un “desequilibrio fundamental”.

El régimen de Bretton Woods necesitó ayuda adicional para funcionar porque las obras de reconstrucción europea después de la guerra provocaron una fuerte escasez de dólares. En esa época Europa necesitaba de importaciones para su reconstrucción y Estados Unidos, que se había convertido en el principal productor de manufacturas, deseaba exportar a Europa; sin embargo, la escasez de dólares amenazaba con impedir las exportaciones de Estados Unidos a Europa porque no se contara con dólares para pagar las importaciones.

La escasez de dólares aunada a la preocupación de Estados Unidos por los grupos socialistas que pudieran desarrollarse en Europa Occidental propiciaron la decisión de Estados Unidos de dar un paquete de ayuda económica a Europa para ayudar a su reconstrucción. En 1948, Estados Unidos ofrece este paquete de ayuda bajo el nombre de Plan Marshall.

El sistema funcionó bien hasta que la escasez de reservas internacionales se revierte a mediados de los sesenta cuando se presenta un gran incremento de las reservas mundiales de dólares. La abundancia de dólares plantea dudas acerca de su convertibilidad en oro y el alto déficit externo de Estados Unidos provoca presiones especulativas en espera de una devaluación del dólar frente al oro. Ante esta situación, el presidente norteamericano Richard Nixon cierra la ventanilla de cambio de dólares en oro y en diciembre de 1971 el dólar se devalúa un 10 por ciento en relación con el oro. En 1973, el dólar se vuelve a depreciar un 10 por ciento, hasta que, finalmente, se termina con la convertibilidad del dólar en oro. Entre 1971 y 1973, la mayoría de las monedas más fuertes del mundo empezaron a flotar libremente, entre estas se encuentran el marco alemán, la libra esterlina, la lira y el yen. Estos acontecimientos marcan el fin del régimen de Bretton Woods.